sábado, 25 de julio de 2015

RULA DE LLANES: HISTORIA DE UN DESBARAJUSTE (I)

La Rula vieja, en la actualidad, "ahogada" por la pasarela.


Tres artículos: 


(1º)

La Rula de Llanes y sus guardianes
a
  • Patrimonio obliga a reponer en la fachada del emblemático edificio un cubículo del todo ajeno al proyecto original


HIGINIO DEL RÍO PÉREZ

Tiene que ser terrible para el alma sensible de cualquier encargado del Patrimonio -un poeta, al fin y al cabo, entre los funcionarios que en el mundo son- informar en un expediente de la obligación de reponer un pegote que afea una de las obras arquitectónicas emblemáticas de Llanes. Se comprende que indeterminados guardianes del Patrimonio se agarren a la normativa vigente para justificar lo injustificable, pero su dictamen sobre la Rula -que tiene tanto de encorsetamiento burocrático como de empecinamiento de cortas miras- nos ha privado a los llaniscos (y por ende al arquitecto Joaquín Ortiz y a la arquitectura racionalista, en general) de recuperar el perfil original de una obra de arte.

El Ayuntamiento llanisco, no sé si con vistas a la colocación de la tan traída y llevada pasarela en el muelle interior, había ordenado derribar el cubículo añadido en los años 40 al edificio por la cofradía de pescadores para guardar allí la báscula. Así, por un momento vimos rescatadas en su plenitud las líneas racionalistas de la Rula, tal como la había concebido su autor, Joaquín Ortiz. Los que conocemos y admiramos la obra de Ortiz (y aprovechamos ahora a animar a los de Patrimonio a que se sumen a nuestro club de fans) nos alegramos de todo corazón. Se había recuperado una obra de arte en su fisonomía original. Pero nuestro gozo cayó de inmediato en un pozo. Vinieron los responsables de Patrimonio del Principado, insensibles a la intención estética de Ortiz, y acabaron abruptamente con nuestro sueño al ordenar reponer el antiestético y sin sentido cuerpo extraño del que creíamos habernos librado.
Durante los años 30, el hombre clave en la realización de las mejoras portuarias de Llanes y Ribadesella había sido el ingeniero José María Aguirre. Él fue el firmante de la memoria del “Proyecto de Lonja para la contratación del pescado en el puerto de Llanes”, fechada en Ribadesella, el 12 de septiembre de 1934 y depositada en el Archivo General del Principado de Asturias, en cuyos planos anexos no figura, desde luego, el apéndice en cuestión.

UN PEGOTE EN EL LEGADO DE UNO DE LOS PADRES DEL RACIONALISMO

Historiadores notables de la arquitectura asturiana, como José Ramón Alonso Pereira, Joaquín Aranda Iriarte y María Cruz Morales Saro (que ve en la Rula “una construcción derivada del ‘estilo barco’ que había impulsado Le Corbusier”), no dudan en atribuir la paternidad de esta obra a Joaquín Ortiz. El entonces arquitecto municipal de Llanes había concretado el proyecto de una nueva lonja en los primeros meses de 1931. “Representará el puente de un barco con su mástil de señales”, según revelaba el semanario “El Pueblo” en su edición de 21 de marzo de aquel año. El presupuesto estimado era de 50.000 pesetas. En esa misma época, su colega y amigo Manuel García Rodríguez estaba ultimando el proyecto de la lonja de Ribadesella.  
El de la Rula llanisca se retomó en 1935, en un momento en el que Ortiz ya no estaba en el Ayuntamiento, como consecuencia de su activa participación en la revolución de octubre. Las obras se financiarían con un préstamo blando de 20.000 pesetas al gremio de pescadores, conseguido por mediación del ingeniero de Caminos Gumersindo Gutiérrez de la Gándara para el comienzo de los trabajos. El nombre de Joaquín Ortiz García no figura en el proyecto retomado, y en su defecto José María Aguirre señala en la memoria la colaboración prestada por Manuel del Busto (arquitecto que había proyectado la sede del Centro Asturiano de La Habana y la casa “La Javariega” en Poo). Sin embargo, el arquitecto represaliado había sido su autor, y acabará siendo también el que lo lleve a ejecución en su fase final, tras la llegada al gobierno local del Frente Popular. El edificio fue inaugurado en abril de 1936.

Lo del pegote en el legado de uno de los padres del racionalismo arquitectónico vino después y ha regresado ahora absurdamente al precio de casi 30.000 euros, por mor de unos guardianes del patrimonio que han dejado pasar la oportunidad de recuperar la esencia de una obra artística sin igual. Paradojas de la vida y de la esforzada burocracia que nos ha regalado la Providencia.

(Artículo publicado en el diario LA NUEVA ESPAÑA el 28 de marzo de 2015)



(2º)

 Un error evitable y subsanable

a
  • Salvaguardar en su esencia el singular edificio racionalista exige derribar un elemento constructivo añadido

HIGINIO DEL RÍO PÉREZ

Según se ha anunciado, la Oficina de Turismo de Llanes se trasladará en breve a la antigua Rula, con lo que se recuperará una de las construcciones emblemáticas de la villa de Ángel de la Moría. Cuando eso ocurra resultará aún más evidente la agresión visual del pegote sin valor artístico ni histórico, perceptible desde prácticamente cualquier ángulo de visión y clamorosamente irrespetuoso con el proyecto racionalista original, que la Consejería de Cultura del Principado de Asturias instó a reponer allí basándose en un desafortunado informe del Servicio de Patrimonio.


Pasan cosas muy raras en estos tiempos de desconcierto global, y una de ellas es esa decisión de la Consejería, empeñada en preservar a todo trance el vulgar añadido que distorsiona las líneas de uno de los edificios de más alto significado para los llaniscos. En vez de amparar la naturaleza de una obra arquitectónica singular, se ha enrocado con una obstinación que, en plena crisis económica, cuando hay que atender tantas necesidades sociales, ha venido a costar a los bolsillos de los vecinos de Llanes 30.000 euros. Sorprende, y mucho, el mutismo del Colegio de Arquitectos, que algo tendría que decir al respecto.
Presumiblemente, la polémica no se va a acallar hasta que se elimine de una vez el pegote en cuestión, que el Ayuntamiento de Llanes, con buen criterio, ya había quitado de en medio hace tan solo unos meses. Están en juego la defensa de los derechos de un municipio y la conservación de una obra de arte tal y como la concibió el arquitecto Joaquín Ortiz García, modernizador del perfil urbanístico de Llanes en los años de la Segunda República.

LA TREMENDA MOFA DEL "CUIDADOSO REMATE..."

En una imaginativa descripción del pegote, la encargada de Documentación Histórica de la Consejería de Cultura llegó a afirmar que se trataba de “un cuidadoso remate para que forme parte de una unidad de estilo con el resto del edificio” (1). Implícitamente, la funcionaria parecía atreverse así a enmendar la plana al autor del proyecto, culpable de una imperdonable ligereza al no haber previsto un “cuidadoso remate” semejante. Desconoce, la mujer, tres detalles esenciales en cuanto al cambio, meramente circunstancial y anecdótico, registrado en la morfología del edificio: primero, que fue Vicente Cotera García (alcalde de Llanes y jefe local del Movimiento entre 1940 y 1947) quien autorizó la construcción de un pequeño anexo, dos o tres años después de finalizada la contienda civil, para guardar en él la báscula de la Rula; segundo: que ese elemento constructivo se derribó a finales de los años 80 a iniciativa de la cofradía de pescadores, que ya no veía en él utilidad alguna; y tercero: que fue repuesto en 1991 para instalar un congelador al servicio de la lonja. (José Luis Batalla, el arquitecto que proyectó y dirigió aquella obra, para la que estaba consignada una subvención de 1.600.000 pesetas, manifestaba el otro día que había sido para él “una decepción que se volviera a reconstruir, pues sin ese añadido la vieja Rula lucía en todo su esplendor”).
La Consejería de Cultura, causante del perjuicio actual, se habría ahorrado el mal trago de la tan discutida y discutible orden de obligar al Ayuntamiento a rehacer el cubículo si, simplemente, se hubiera molestado en echar una hojeada a los planos de la Rula que obran en poder del Archivo General del Principado, a los que nos referíamos en el artículo “La Rula de Llanes y sus guardianes”, publicado en estas páginas el 28 de marzo.

Cabe suponer el bochorno y la perplejidad que habría producido todo este pintoresco entuerto en el discreto Joaquín Ortiz. Por él y por su obra, por el respeto debido al patrimonio arquitectónico llanisco y al arte en general, hay que derribar definitivamente el polémico apéndice. La orden dictada desde Oviedo fue un error, evitable antes y subsanable ahora. 

(LA NUEVA ESPAÑA, 9 de julio de 2015)



(3º)

Rula guapa y humillada
a
  • Las desafortunadas acciones del Principado que afean un edificio emblemático de la villa llanisca

HIGINIO DEL RÍO PÉREZ

Los llaniscos, últimamente, no hemos tenido suerte con dos áreas del Principado. El año pasado, la Consejería de Cultura, haciendo caso omiso de las explicaciones que le dio, en nombre del Ayuntamiento de Llanes, la arquitecta María López Castro, directora del proyecto de adecuación de la Rula para oficina de turismo, abortó la esperanza de que la antigua lonja del pescado recuperase, por fin, su esplendorosa fisonomía original. López Castro defendía con toda lógica la eliminación de un volumen construido en uno de sus laterales (puesto allí inicialmente en los años 40, demolido luego en los 80 y vuelto a poner en 1991), para lograr la adecuada interpretación histórica y arquitectónica del edificio, uno de los ejemplos más admirables del racionalismo arquitectónico. Respetar y preservar el inmueble tal y como lo había concebido su autor (Joaquín Ortiz) en los años 30 requería derribar ese cuerpo extraño, y se derribó, en efecto, por una oportuna orden de la Corporación llanisca. El desbarajuste empezó cuando la Consejería, sin atender a razones, ordenó, a su vez, la reposición del apéndice (aún chirrían las osadas palabras de la encargada de Documentación Histórica, que calificaba la construcción añadida como “un cuidadoso remate para que forme parte de una unidad de estilo con el resto del edificio”). Frente a los razonamientos de López Castro, el Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias se agarró al hecho de que el pegote formaba parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico. Ahí se atrincheró con uñas y dientes la Consejería, olvidando que un inventario no es la perfección absoluta. ¿Acaso la relación de bienes inventariados no es susceptible de modificarse o corregirse cuando se trata de rescatar la autenticidad de una obra de arte?

El mal fario, que no cesa, también ha venido a cebarse por obra y gracia de la Dirección General de Puertos, responsable, en última instancia, de la ubicación de la polémica pasarela junto a la Rula (el peor sitio posible, el que menos necesidades resuelve, según la opinión de muchos vecinos). Ese organismo de la Administración regional ya estuvo a punto de darnos un buen susto hace unos años, con motivo de los trabajos de remodelación del puerto interior para destinarlo a embarcaciones deportivas: un técnico con alta responsabilidad en la Consejería de Fomento llegó a barajar entonces la posibilidad de eliminar la obra de Ortiz, al considerarla un estorbo. Esto, que no trascendió en los medios de comunicación ni se reflejó en el proyecto de obras, nos lo ha revelado un ex presidente del Club Marítimo.

EL NO SABER CUIDAR LAS COSAS...

En los países civilizados, que saben cuidar el patrimonio cultural, la intervención sobre un equipamiento con la visibilidad y la centralidad del que nos ocupa no habría ofrecido duda alguna: se habría dejado exento y se le habría devuelto su aspecto primigenio, liberándolo de añadidos contra natura. Una de las particularidades de la vieja Rula es, precisamente, su condición de obra aislada y ajena al entorno. Rafael Moneo, que siempre se preocupa por la “reflexión intelectual” que hay detrás de la buena arquitectura, podría dar muchas explicaciones sobre el ‘estilo barco’ (en la línea de Le Corbusier) del edificio de Ortiz, que, contemplado desde el Puente, semeja estar anclado en el umbral de salida a la mar. Moneo (al que tuve el honor de entregar personalmente mi libro “Joaquín Ortiz, un arquitecto racionalista”) ha comentado en alguna ocasión la escasez que hay de edificios exentos: “Es difícil que una construcción encuentre una soledad radical, puesto que todas ellas, en el fondo, son parte de un legado, de todo lo que los hombres han construido a lo largo de la historia”, ha dicho.

Pues bien, en Llanes tenemos en la Rula uno de esos valiosos y escasos edificios exentos que contribuyen al decoro de las ciudades. Habría que haber sabido cuidarla mejor. Por el contrario, nos la han encorsetado, maniatado y afeado con el doble impacto visual del muñón de la pasarela y el malhadado cubículo anexo. Tenemos una Rula guapa, pero humillada. 

(LA NUEVA ESPAÑA, 27 de octubre de 2015)


Lonja proyectada por Joaquín Ortiz en los años 30.



UNA DECEPCIÓN...

“El anexo de la polémica fue levantado en 1991 para servir de congelador a la cofradía de pescadores. Siguiendo las directrices de composición del singular y hermoso edificio original realicé el proyecto para su construcción y dirigí la obra del mismo. He de confesar que fue para mí una decepción que se volviera a reconstruir, pues sin él la vieja Rula, hoy casi rehabilitada, lucía en todo su esplendor”.

(José Luis Batalla Bustillo, arquitecto, 29 de marzo 2015)


El arquitecto Joaquín Ortiz García (1899-1983).
(Archivo de Higinio del Río).
Rafael Moneo recibe de Higinio del Río el libro "Joaquín Ortiz, un arquitector racionalista", en el transcurso  del I Foro de la Cultura, celebrado en Burgos en 2015.

VÍDEOS DE LLANES: TORIMBIA EN PRIMAVERA


jueves, 28 de mayo de 2015

LLANES: "FILOSOFÍA Y SOCIEDAD"





UNA REFLEXIÓN SOBRE LA ESPAÑA DE HOY



Higinio del Río Pérez

En mayo de 2015, la Universidad de Oviedo organizó en la Casa Municipal de Cultura de Llanes (Principado de Asturias) un ciclo de conferencias titulado “Filosofía y Sociedad”. El objetivo era transmitir la idea de que las facetas de la realidad se pueden perder o pasar inadvertidas si no se incorpora una perspectiva filosófica para abordar los retos y los problemas de nuestro tiempo.

La filosofía es un instrumento para encarar mejor el mundo, pero no se manifiesta sólo ante las grandes cuestiones, sino que impregna también las pequeñas decisiones cotidianas. Nace en la vida ordinaria, se alimenta de ella y es asequible a todas las personas.
Los ponentes de este ciclo académico coordinado por Leopoldo Sánchez Torre, director del Área de Extensión Universitaria de la Universidad de Oviedo, todos ellos profesores del Departamento de Filosofía, invitaron al público de Llanes a descubrir que lo filosófico está mucho más cerca de lo que parece.
La conferencias se programaron los días 6, 14, 21 y 25 de mayo de 2015.



PRIMERA CONFERENCIA:
"EL SÍNDROME DEL TITÁNIC: CONVIVIR CON EL RIESGO TECNOLÓGICO"
Conferenciantes: MARTA GONZÁLEZ GARCÍA Y JOSÉ ANTONIO LÓPEZ CEREZO
Los profesores López Cerezo y González García.













Ambos profesores trabajan en temas de cultura científica y estudian aspectos sociales relacionados con el concepto de riesgo en los ámbitos de la ciencia, la tecnología y la participación social, y han tomado parte en programas de divulgación en América Latina en colaboración con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).

López Cerezo dirige varios grupos de investigación, en los que Marta González es la investigadora principal. Uno de ellos está centrado en CTS (ciencia, tecnología y sociedad) y otro en el Centro de Investigaciones Energéticas Medioambientales y Tecnológicas (antigua Junta de Energía Nuclear).
En su intervención en la Casa de Cultura reflexionaron sobre la importancia del riesgo en nuestro tiempo (vivimos en una sociedad de riesgo, subrayaron, donde el hombre tiene que hacer frente a amenazas de naturaleza catastrófica que pueden afectar a buena parte de la Humanidad). A diferencia de los males del pasado, son amenazas que ya no respetan las fronteras entre clases sociales, países o generaciones. Algunos ejemplos son las catástrofes nucleares, el cambio climático o los derramamientos de petróleo. El riesgo hoy se encuentra en el centro de la vida cotidiana a nivel individual y el papel de la ciencia y la tecnología en este estado de cosas es central, pues la mayoría de los riesgos son de origen tecnológico (irónicamente, es la ciencia la que pone al descubierto estos mismos riesgos). Los ponentes se centraron en la reflexión sobre la naturaleza, la comunicación y la gestión de los riesgos tecnológicos a través de ejemplos como el del reciente terremoto de Nepal. 
José Antonio López Cerezo es autor del libro "Políticas del bosque" (2002), editado por la Cambridge University Press, y está preparando la publicación en Ediciones de la Catarata de un trabajo sobre el Canal de Panamá. Marta González García, por su parte, está preparando para la misma editorial un libro sobre el Biagra femenino.

SEGUNDA CONFERENCIA:
"DE ANIMALES Y HOMBRES"
Conferenciante: ASUNCIÓN HERRERA GUEVARA
Asunción Herrera Guevara.













Con la actitud depredadora y dominante que ha mantenido y mantiene el hombre en su relación con la Naturaleza como fondo, la profesora del Departamento de Filosofía repasó los procesos que vienen impulsando filósofos y ecólogos para aminorar el antropocentrismo. Lo hizo especialmente desde la concepción de una ética laica. 


En un momento en que millones de animales siguen siendo sacrificados y sometidos a verdaderas torturas en la experimentación de armas, fármacos y productos de cosmética, se hace necesario repensar la justicia de las relaciones humanas con los demás seres vivos. ¿Hasta dónde llega la expansión de la comunidad moral y política? ¿Incluye a los animales no humanos?
Doctora en Filosofía por la Universidad de Oviedo, Asunción Herrera Guevara amplió estudios en la Universidades de Turín (Beca Erasmus) y Frankfurt y es autora de los libros “La ética en la espiral de la modernidad”, “De animales y hombres” y “La historia perdida de Kierkegaard y Adorno”.

TERCERA CONFERENCIA:
"EL VOTO EN DEMOCRACIA: ¿OBLIGACIÓN O DERECHO?"
Conferenciante: FRANCISCO JAVIER GIL MARTÍN

Francisco Javier Gil Martín.




















El ponente inició su intervención partiendo del hecho de que el voto tiene un valor central en democracia, ya que establece un procedimiento equitativo de elección y de toma de decisiones (además de ser una piedra de toque de los derechos de los ciudadanos y de los deberes cívicos que los ciudadanos contraen entre sí). Votar debe redundar en la calidad de la democracia, y ante esto se abren dos alternativas: por un lado, ¿por qué no aceptar un sistema de voto obligatorio, como existe en otros países democráticos? Por otro, ¿por qué no aceptar un sistema que imponga la obligación de abstenerse a los ciudadanos que votan sistemáticamente mal, esto es, de manera irracional, arbitraria o inmoral? 

Optar por una de esas alternativas tiene a su vez consecuencias sobre el modo en que incluimos o excluimos a ciertos colectivos del derecho a votar: los sin papeles, los residentes ocasionales que no son ciudadanos españoles, los ciudadanos que no residen en este momento en el país, los discapacitados, los menores de edad, los criminales…
Javier Gil Martín, nacido en el Valle de Arán, se crió en Ávila y cursó los estudios universitarios en Salamanca, en cuya Universidad dio clases de Sociología y Políticas. Becado en Chicago y Berlín. Desde 2006 es profesor de la Universidad de Oviedo (profesor titular desde 2011). 
La capital del Principado de Asturias representó para él la oportunidad que esperaba de regresar a la Filosofía, tras haber sido docente de Sociología.
Ha traducido al filósofo alemán Jürgen Habermas. 
Lleva centrando sus investigaciones en conceptos y ámbitos que tienen que ver con la justicia global, el cosmopolitismo, el derecho humano a la Paz, la Filosofía moral, la ética y la bioética, la historia de las ideas políticas, el utilitarismo, el funcionamiento de la democracia, la abstención (contemplada desde la óptica del filósofo, no del politólogo) y la sociología de la opinión pública y de la comunicación.

CUARTA CONFERENCIA:
"ÉTICA Y POLÍTICA"
Conferenciante: DAVID ALVARGONZÁLEZ RODRÍGUEZ
David Alvargonzález Rodríguez.
















La ponencia abordó el problema de las relaciones entre ética y política, con el telón de fondo de los escándalos de corrupción de los que dan cuenta los medios de comunicación y que suelen achacarse a la falta de ética de quienes no entienden sus cargos como un servicio público en favor de los ciudadanos. 

Se analizaron las ideas de ética y política y las realidades prácticas a las que estas ideas se refieren. Se estudiaron sus semejanzas, sus diferencias, su concordancia, su independencia y su incompatibilidad. Tras este análisis, el profesor Alvargonzález volvió a la "caverna" de la realidad política para intentar entender qué pretenden los políticos y los comunicadores cuando hablan de ética. 
Doctor en 1988 por la Universidad de Oviedo, con la tesis "Análisis gnoseológico del materialismo cultural de Marvin Harris", que le dirigió Gustavo Bueno. David Alvargonzález obtuvo en 1988 el Premio extraordinario de doctorado (una parte de esa tesis fue publicada en la editorial de la UNED en el año 1989 con el título "Ciencia y materialismo cultural").
Desde 1991 es profesor titular de la Universidad de Oviedo en el Departamento de Filosofía y profesor tutor del Centro Asociado de Asturias de la UNED desde 1984. Su actividad docente se viene centrando en las disciplinas de «Filosofía de la religión», «Historia de la ciencia» y «Filosofía de las ciencias humanas». 
Es autor del libro "La clonación, la anticoncepción y el aborto" (2009).

Fotografías: H. DEL RÍO

viernes, 1 de mayo de 2015

LLANES: "DEL MACROCOSMOS AL MICROCOSMOS"

Un programa de divulgación científica sin precedentes en Llanes:

“DEL MACROCOSMOS AL MICROCOSMOS”. 

CICLO DE CONFERENCIAS ORGANIZADO POR LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO (ABRIL 2015):



Se desarrolló en el marco del Aula de Pensamiento Científico de la Universidad ovetense, que pretende de este modo continuar la misión de quienes impulsaron a finales del siglo XIX desde la capital del Principado la Extensión Universitaria en España (Altamira, Canella y Alas Clarín, entre otros). A través de esta iniciativa, la Universidad de Oviedo pone al alcance de la sociedad asturiana la oportunidad de familiarizarse con algunos de los últimos y más decisivos avances en el campo de la ciencia.
En lo que a Llanes se refiere, el ciclo constituyó un hecho histórico sin precedentes. Un hito en la vida cultural de la localidad. Nunca antes se había tenido oportunidad en la villa de Ángel de la Moría llanisca de acoger un programa de tanta envergadura para la divulgación de la Ciencia.
Las conferencias tuvieron lugar en la Casa Municipal de Cultura los días 9, 13, 20, 27 y 30 de abril de 2015. Fueron fruto de la colaboración entre el director del Área de Extensión Universitaria de la Universidad de Oviedo, Leopoldo Sánchez Torre, y el concejal de Cultura del Ayuntamiento llanisco, José Manuel Herrero Mijares.









PRIMERA CONFERENCIA:
“LA ESTRUCTURA DE LA MATERIA A NIVEL ELEMENTAL Y EL BOSÓN DE HIGGS: ALGUNAS APLICACIONES INESPERADAS EN EL PROCESO DE SU DESCUBRIMIENTO”.
CONFERENCIANTE: ISIDRO GONZÁLEZ CABALLERO

Profesor de la Universidad de Oviedo (Área de Física Atómica Molecular y Nuclear) e investigador dentro del Grupo de Física Experimental de Altas Energías, el profesor Isidro González ha participado desde 1995 en experimentos de física de partículas, tanto en el anterior acelerador LEP (experimento DELPHI) como en el actual (experimentos ALICE y LHC).
Realizó la carrera en la Universidad de Cantabria y el doctorado en el Instituto de Física de Cantabria. Posteriormente obtuvo una fellowship en el CERN dentro del grupo de software y computación del experimento ALICE del entonces futuro LHC. En 2003 volvió al Instituto de Física de Cantabria con un contrato del CSIC para trabajar en proyectos GRID y en el experimento CMS del LHC. En 2008 se incorporó a la Universidad de Oviedo con un contrato del programa Ramón y Cajal. Actualmente, como profesor de la Universidad, trabaja en el experimento CMS del LHC, realizando análisis de datos, supervisión y despliegue de infraestructuras de computación, desarrollo de software y monitorización de uno de los subdetectores, entre otras tareas.
En la ponencia inaugural del ciclo describió el uso de aceleradores de partículas para entender la estructura de la materia, en particular el LHC del CERN, e indicó algunas aplicaciones para la vida cotidiana derivadas de su construcción, especialmente en medicina y tecnologías de la información.
 
Isidro González Caballero

SEGUNDA CONFERENCIA:
“EL ‘HOT BIG BANG’, LA EVOLUCIÓN DEL UNIVERSO Y EL SATÉLITE PLANCK: LA ASTRONOMÍA DESDE EL ESPACIO CAMBIA NUESTRA VISIÓN DEL COSMOS”
CONFERENCIANTE: LUIGI TOFFOLATTI

El profesor Toffolatti, uno de los investigadores que participa desde 1993 en el programa del satélite Planck, auspiciado por la Agencia Espacial Europea (ESA) para el estudio del Universo, es profesor de la Universidad de Oviedo en el Departamento de Física (Área de Astronomía y Astrofísica) desde 1994. Antes había desarrollado su labor en el Observatorio Astronómico de Padua (Italia).
Según señaló en Llanes, las observaciones del cielo hechas por satélite están asentando, con una precisión cada vez mayor, el modelo cosmológico conocido como “Hot Big Bang”. El Universo observado “evoluciona” con el tiempo hasta las estructuras más complejas –galaxias, cúmulos de galaxias, supercúmulos, etc.- observadas en la actualidad. Los últimos resultados conseguidos por el satélite Planck de la Agencia Espacial Europea, lanzado al espacio el 14 de mayo de 2009 son los más espectaculares en este sentido. La altísima resolución alcanzada en los mapas del cielo proporcionados por el Planck permite ajustar mejor los parámetros que describen el Universo.

Luigi Toffolatti


TERCERA CONFERENCIA:
“ENERGÍA DE FUSIÓN: BARATA Y MÁS LIMPIA. ASÍ QUE PASEN TREINTA AÑOS”
CONFERENCIANTES: SERGIO L. PALACIOS Y ROBERTO IGLESIAS

Sergio L. Palacios y Roberto Iglesias, profesores del Departamento de Física (Área de Física Aplicada), son de Avilés y estudiaron su carrera en la Universidad de Cantabria. Palacios lleva tiempo dedicándose a la divulgación. Ha publicado dos libros en los que analiza los aspectos relacionados con la Física en el Séptimo Arte: "La guerra de dos mundos" y "Einstein versus predator".
Al igual que su colega, Roberto Iglesias es experto en materiales nucleares y practica la simulación computacional para el estudio de los mismos. Empezó a trabajar en la fisión y pasó a la fusión.
Tanto Palacios como Iglesias participan habitualmente en los cursos de verano del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la Universidad de Oviedo.
En su comparecencia en la Casa de Cultura de Llanes apuntaron que las reacciones nucleares controladas pueden constituir una solución a los problemas de un mundo que demanda un creciente suministro de energía para satisfacer las necesidades de una sociedad muy tecnificada. La fisión nuclear es el fenómeno físico en el que se basan las actuales plantas nucleares. Sin embargo, una alternativa más prometedora parece ser la fusión nuclear, un proceso decena de veces más eficiente y considerablemente más limpio y barato, en caso de que se pudiese llevar a cabo.
En este sentido, los dos profesores hicieron especial hincapié en el hecho, casi insólito en la historia de la humanidad, de que una amplísima colaboración internacional ha dado lugar a proyectos tan sofisticados como el ITER.
 
Roberto Iglesias, a la izquierda, y Sergio L. Palacios

CUARTA CONFERENCIA:
“MATERIALES DEL SIGLO XXI: DESCUBRIMIENTOS E INNOVACIONES QUE MEJORAN LA CALIDAD DE VIDA Y EL MEDIO AMBIENTE”
CONFERENCIANTES: JESÚS BLANCO Y PEDRO GORRÍA

Jesús Blanco y Pedro Gorría, profesores de las Áreas de Física Aplicada y de la Materia Condensada, trabajan en la investigación de materiales magnéticos y forman parte del claustro de la Universidad de Oviedo desde 1995. Han pronunciado conferencias en todos los continentes y han organizado congresos científicos de carácter internacional. En julio de 2015 organizarán en Gijón la Bienal de la Real Sociedad Española de Física.
En Llanes hablaron del papel central que juega la Ciencia de Materiales en el desarrollo de la sociedad. Hicieron hincapié en tres ámbitos: la salud, la energía y las comunicaciones. Según señalaron, el estudio y la evolución de los materiales a lo largo de las últimas décadas permite aventurar que esta disciplina será cada vez más importante.
 
Pedro Gorría, a la izquierda, y Jesús Blanco.
(Foto: Guillermo Fernández Buergo. EL COMERCIO)

QUINTA CONFERENCIA:
“DEL MANTO TERRESTRE A TU TABLET: LOS RECURSOS MINERALES Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS”
CONFERENCIANTES: GABRIELA FERNÁNDEZ VIEJO Y MERCEDES FUERTES FUENTE

Las ponentes de la última conferencia del ciclo organizado son profesoras del Área de Geodinámica Interna y de Cristalografía y Mineralogía. Gabriela Fernández Viejo, natural de Pola de Lena, pertenece al grupo de Geofísica y trabaja en proyectos de estudio de la falla de Ventaniello y la cuenca marina asturiana. Estudió la carrera en Oviedo y se doctoró en Barcelona, después de lo cual trabajó durante un tiempo en Canadá y Dinamarca. 
María Mercedes Fuertes Fuente, nacida en Astorga (León) centra su investigación en el campo de los yacimientos minerales. Es doctora por la Universidad de Oviedo y completó su formación en el CNR francés. Actualmente trabaja en el estudio de los minerales denominados críticos en el noroeste peninsular, empleados en las nuevas tecnologías.

En su comparecencia hablaron de lo que se conoce ahora sobre la estructura del interior de la Tierra y del manto en particular, y explicaron cómo se emplean en las nuevas tecnologías elementos químicos y minerales que tienen su origen en el manto terrestre. Por ser poco abundantes, pero crecientemente demandados, se han convertido en materiales críticos para el desarrollo tecnológico de la Humanidad.

Gabriela Fernández Viejo, a la izquierda,
y Mercedes Fuertes Fuente


lunes, 6 de abril de 2015

CARLOS PRIETO, UNO DE LOS GRANDES VIOLONCHELISTAS DEL SIGLO XX, EN LLANES

 


Historias de un violonchelista

HIGINIO DEL RÍO PÉREZ


Gracias a los oficios de Luis García San Miguel, catedrático emérito de la Universidad de Alcalá de Henares, el violonchelista y escritor mexicano (de padre ovetense) Carlos Prieto ha ofrecido un concierto en Llanes. El reconocido músico, del que un crítico afirmó en “The New York Times” que “no conoce limitación técnica alguna”, se presentó de un modo insólito: no habló de sí mismo ni de las obras que se disponía a interpretar, sino del instrumento que le acompañaba: un “Stradivarius”, del que no se separa desde que lo compró hace veinticuatro años. Los triunfos que cosecha junto a renombradas formaciones sinfónicas del mundo no distraen a Prieto del desafío personal de investigar y desvelar la historia de la joya que posee.

Fabricado en Cremona (Italia), en 1720, el cello había llegado a Cádiz en 1786. El Viernes Santo del año siguiente, en la iglesia gaditana de la Santa Cueva, formó parte de la orquesta que estrenó con carácter mundial la obra “Las siete palabras de Cristo”, de Haydn. Un británico lo adquirió en 1818, y décadas después llegó a Alemania, a manos del judío Francesco Mendelssohn, descendiente del compositor hamburgués Felix Mendelssohn-Bartholdy. Con los nacionalsocialistas en el poder, y pese a que Goebbels le concedió el título de “ario honorario”, Francesco decidió abandonar el Reich en 1935. Pero una circunstancia sentimental le retenía: el instrumento, considerado un bien nacional, no podía salir. Se traslada entonces a vivir a una pequeña localidad sureña de Baden-Württemberg, a siete kilómetros de Basilea, donde le vendrá dada la ocasión de participar en veladas musicales, invitado por una familia alemana refugiada en Suiza. Como no podía llevar el “Stradivarius”, planea una estrategia: compra el peor violonchelo que encuentra, y pasa el control de fronteras sin problema; los papeles están en regla, y lo que lleva a la espalda, dentro de una funda raída, parece valer menos que una llanta de la bicicleta que monta. Al cabo de treinta idas y venidas, comprueba con esperanza que su cello ha dejado de tener interés para los policías fronterizos nazis, y va y viene sin que le registren. Por ello, resuelve cruzar la próxima vez con el “Stradivarius”, y lo consigue.
Establecido en Nueva York, Mendelssohn tocaría en orquestas de prestigio. Remataba sus conciertos con buenas cogorzas, y en una de ésas, el cello por poco termina triturado en el camión de la basura, olvidado en la acera mientras su dueño intentaba atinar con la llave en la cerradura de su casa de la Calle 62. (Cuando lo adquirió en 1978, Prieto tuvo la feliz idea de ponerle nombre de mujer, “Chelo Prieto”, para ahorrarse en los vuelos los engorrosos trámites que acarrea reservar billete para un voluminoso instrumento de madera noble; curiosamente, la acumulación de kilometraje y la condición de viajero de la tercera edad -Miss “Chelo” va camino de los trescientos abriles- suponen hoy sustanciales descuentos en cada viaje...).
Después de su ameno relato, Prieto bordó en el presbiterio de la Basílica de Santa María de Llanes una suite de Bach compuesta en 1720 -el año del nacimiento del aventurero violonchelo-, ante un público poco habituado a este tipo de conciertos, pero embelesado ¡Tenían que haberlo visto los responsables de Cultura de las comunidades autónomas, frustrados “Merlines” en la búsqueda de la receta mágica para popularizar la música clásica! El virtuoso mexicano dió toda una lección de didáctica musical, como nunca se había visto por estos pagos. 

(Diario LA NUEVA ESPAÑA, 6 agosto 2002)





Basílica de Santa María de Llanes