domingo, 9 de febrero de 2025

HERRERITA, SOLDADO EN EL CAMPO DE AVIACIÓN DE LLANES DURANTE LA GUERRA CIVIL


 

UN HUÉSPED DEL HOTEL VICTORIA

 

(Un capítulo del libro “LLANES ¡A VOLAR! UN AERÓDROMO EN EL HORIZONTE DE LA AERONAUTICA DE ASTURIAS”)

 

Oficiales de las milicias populares, comisarios políticos y dirigentes socialistas frecuentaban el Café Zahara y el Hotel Victoria, situados ambos en la calle Nemesio Sobrino. Del hotel, el más acreditado de la villa, fueron huéspedes en algún momento unos aviadores soviéticos (…). 


Otro de los huéspedes era el famoso jugador de fútbol del Real Oviedo Eduardo Herrera Bueno, Herrerita (1914-1991), que, recién casado, cumplía servicio como soldado en la Cuesta. Estaba alojado con su esposa, Mercedes Alonso Fernández, en una habitación abuhardillada y disfrutaba de una situación de privilegio en aquellos tiempos de guerra. El trato de favor que recibía y las cómodas tareas que desempeñaba en el aeródromo le originarían cierta antipatía entre alguno de sus compañeros. “Era un enchufado que no salía de la oficina; nunca se manchó las manos ni se acercó a la gasolina ni a los aviones”, diría uno de ellos.

El diario ovetense REGIÓN, órgano de los sublevados, conocía la presencia de Herrerita en la villa llanisca. En una crónica sin firma, pero que cabe atribuir al periodista Ricardo Vázquez-Prada (Tomasín), se dirá:

“La mayoría de los jugadores de fútbol que pertenecían al Oviedo salieron de lo más rojo que puede darse. Chus es nada menos que comandante de los carros rusos. Casuco es otro miliciano de rompe y rasga y a Soladrero se le ve con frecuencia por la retaguardia roja armado con una enorme pistola ametralladora (…). Hay otros que sin ser rojos se ven obligados por las quintas a figurar en el ejército del ‘pueblo’, tal como Herrerita, destacado en el campo de aviación de Llanes”.

Al futbolista no le faltarían ocasiones de exhibir sus habilidades en partidos benéficos. En octubre de 1936 se desplazó hasta Santander para participar en un encuentro amistoso, organizado por el Socorro Rojo Internacional a beneficio de los hospitales de sangre. El partido se disputó en los Campos de Sport del Sardinero entre el Racing santanderino y una selección asturiana y vencieron los locales por tres goles a cero. Al mes siguiente tuvo que viajar de nuevo a Santander, para disputar en el mismo escenario otro encuentro, esta vez a beneficio de la Asistencia Social. Formó parte del equipo del Racing frente a una selección de Vizcaya, en la que destacaba Gorostiza.  

En plena guerra, Tomasín dedicaba a Herrerita comentarios irreverentes en REGIÓN, como las siguientes:

“Los dirigentes socialistas siguen presenciando los toros desde la barrera. Están haciendo el Herrerita a las mil maravillas”. 

“Ayer hemos leído El Comercio de Gijón. El Comercio era de derechas; ahora es de izquierdas. A El Comercio de Gijón le pasa algo así como a Herrerita. Herrerita antes era interior derecha”. 

“Algunos van a creer que nosotros tenemos miedo a los aviones. Nada de eso; es que uno se mete en el sótano para cumplir todas las disposiciones dictadas por el comandante militar de la plaza. ¿Pero miedo? … La verdad, más que Herrerita”. 


(LLanes ¡a volar! Un aeródromo en el horizonte de la aeronáutica de Asturias. Editorial Conais Gestión, 2022)


Antiguo Hotel Victoria, de la familia Martínez Morán.
(Foto: H. del Río)