UN HUÉSPED DEL HOTEL VICTORIA
(Un capítulo del libro “LLANES ¡A VOLAR! UN AERÓDROMO EN EL HORIZONTE DE LA AERONAUTICA DE ASTURIAS”)
Oficiales de las milicias populares, comisarios políticos y dirigentes socialistas frecuentaban el Café Zahara y el Hotel Victoria, situados ambos en la calle Nemesio Sobrino. Del hotel, el más acreditado de la villa, fueron huéspedes en algún momento unos aviadores soviéticos (…).
Otro de los huéspedes era el famoso jugador de fútbol del Real
Oviedo Eduardo Herrera Bueno, Herrerita (1914-1991),
que, recién casado, cumplía servicio como soldado en la Cuesta. Estaba alojado
con su esposa, Mercedes Alonso Fernández, en una habitación abuhardillada y
disfrutaba de una situación de privilegio en aquellos tiempos de guerra. El
trato de favor que recibía y las cómodas tareas que desempeñaba en el aeródromo
le originarían cierta antipatía entre alguno de sus compañeros. “Era un enchufado que no salía de la
oficina; nunca se manchó las manos ni se acercó a la gasolina ni a los aviones”,
diría uno de ellos.
El diario ovetense REGIÓN, órgano de los
sublevados, conocía la presencia de Herrerita en la villa llanisca. En una crónica sin firma, pero que
cabe atribuir al periodista Ricardo Vázquez-Prada (Tomasín), se dirá:
“La mayoría de los
jugadores de fútbol que pertenecían al Oviedo salieron de lo más rojo que puede
darse. Chus es nada menos que comandante de los carros rusos. Casuco es otro
miliciano de rompe y rasga y a Soladrero se le ve con frecuencia por la
retaguardia roja armado con una enorme pistola ametralladora (…). Hay otros que
sin ser rojos se ven obligados por las quintas a figurar en el ejército del
‘pueblo’, tal como Herrerita, destacado en el campo de aviación de Llanes”.
Al futbolista no le faltarían ocasiones de
exhibir sus habilidades en partidos benéficos. En octubre de 1936 se desplazó
hasta Santander para participar en un encuentro amistoso, organizado por el
Socorro Rojo Internacional a beneficio de los hospitales de sangre. El partido
se disputó en los Campos de Sport del Sardinero entre el Racing santanderino y
una selección asturiana y vencieron los locales por tres goles a cero. Al mes
siguiente tuvo que viajar de nuevo a Santander, para disputar en el mismo escenario
otro encuentro, esta vez a beneficio de la Asistencia Social. Formó parte del
equipo del Racing frente a una selección de Vizcaya, en la que destacaba
Gorostiza.
En plena guerra, Tomasín dedicaba a Herrerita comentarios
irreverentes en REGIÓN, como las siguientes:
“Los dirigentes socialistas siguen presenciando los toros desde la barrera. Están haciendo el Herrerita a las mil maravillas”.
“Ayer hemos leído El Comercio de Gijón. El Comercio era de derechas; ahora es de izquierdas. A El Comercio de Gijón le pasa algo así como a Herrerita. Herrerita antes era interior derecha”.
“Algunos van a creer que nosotros tenemos
miedo a los aviones. Nada de eso; es que uno se mete en el sótano para cumplir
todas las disposiciones dictadas por el comandante militar de la plaza. ¿Pero
miedo? … La verdad, más que Herrerita”.
(LLanes ¡a volar! Un aeródromo en el horizonte de la aeronáutica de Asturias. Editorial Conais Gestión, 2022)