viernes, 24 de marzo de 2017

SABINO FERNÁNDEZ CAMPO: UNA VISIÓN DEL PERIODISMO





Prólogo escrito en abril de 1995 por el general ovetense para el libro ASTURIANOS EN MADRID, de Higinio del Río:



La entrevista es un género periodístico tan interesante como difícil. Interesante, porque nos permite conocer la manera de ser y las opiniones de figuras destacadas en los distintos aspectos de la sociedad. Difícil, porque el entrevistador ha de reunir una serie de condiciones mediante las cuales pueda obtener resultados en los que se conjuguen el atractivo y la sinceridad, la oportunidad y la brillantez.
Ante todo, tiene que desplegar la habilidad necesaria para conseguir que el entrevistado acceda a serlo.
Como es natural, y sin restar valor a lo que piensan y digan personas vulgares y corrientes, la atención primordial ha de dirigirse a quienes, por su distinguida personalidad, pueden exhibir interioridades, manifestar ideas, declarar propósitos o pronosticar acontecimientos relevantes. Y no siempre resulta sencillo para el periodista abordar de buenas a primeras a los que se encuentran en esas circunstancias por su experiencia, su categoría o la misión que tienen encomendada en un momento dado.
El vencer la ocasional resistencia a aprovechar el momento propicio, encierra ya un mérito inicial para el entrevistador.
Pero las dificultades continúan porque es preciso, además, formular las preguntas con tino y con acierto, para tratar de obtener respuestas profundas, adecuadas a la posición del entrevistado, a sus responsabilidades y a su fama. Puesto que una entrevista periodística ha de ser breve, se necesita seleccionar muy bien el interrogatorio para que quien lo responde no aparezca soso y desairado. Tiene que lograrse establecer una comunicación auténtica y recíproca entre los interlocutores; una colaboración en la que el papel de cada uno quede claro, pero conjuntándose los dos en el resultado. No se trata de lanzar interrogantes al azar, buscando tan sólo el sensacionalismo que se consigue al desvelar secretos.
Es cierto que la indiscreción está más en las respuestas que en las preguntas, pero tal vez se trata de provocar sutilmente las que lo sean un poco, porque también en ellas radica la curiosidad.
Pueden ser bastante encontrados los sentimientos de las personas importantes con respecto a las entrevistas. Hay quien las desea, las busca y las acepta, quizá como un medio de promocionarse y darse a conocer o simplemente como ocasión aprovechable para manifestar lo que se piensa. Hay, en cambio, quien las teme y se niega sistemáticamente a concederlas, pensando sin duda en que es una gran virtud saber callar. “Bienaventurados los que no hablan -afirmaba Larra- porque ellos se entienden”.
“La Naturaleza -decía Quevedo- dobló casi todos los instrumentos de los sentidos; si no es el de la boca, por no dar al hombre más que una lengua, pues si con una recibe mil daños de sí mismo, ¿qué no haría con dos?”. Y muchos proceden de acuerdo con este aserto porque estiman que el que sabe callar es el más fuerte. 
Siento apartarme de la tradicional opinión en cuanto a que los viejos refranes encierran toda una sabiduría popular. En general, los encuentro desconfiados, materialistas y predominantemente negativos. Pero admitamos, al menos, que pueden tener interpretaciones distintas, sin establecer al respecto normas inconmovibles. Esto sucede con la afirmación de que “el silencio es oro”. A veces, hacen falta muchas palabras para conseguir ese oro al que el refrán alude. A no ser que precisamente se trate de vender el silencio ante un hecho comprometido. En todo caso, si es cierto que puede ser loable tener el valor de permanecer callado ante las acusaciones calumniosas, no deja de suponer todo lo contrario abstenerse de hablar cuando con la palabra se puede evitar un agravio, desmentir una infamia o deshacer un infundio.

El oro del silencio
Para algunos será incómodo hablar y prefieren corroborar el refrán al aspirar al oro del silencio, pero otros pueden caer en la mayor de las cobardías inspirada por la comodidad o por el deseo de no complicarse la existencia.
Algunas veces la entrevista nos dice más por lo que el entrevistado calla que por lo que expresa. El acierto del entrevistador consiste, entonces, en dejar constancia, sin que se note demasiado, de que el silencio se ha producido, para que puedan imaginarse las causas.
La entrevista es también una lección para aconsejar una prudencia que no se opone a la sinceridad, porque, como señalaba André Maurois, “ser sincero no es decir todo lo que se piensa, sino no decir nunca lo contrario de lo que se piensa”.
Frente a la prudente sinceridad, se da en ocasiones la sinceridad descarnada e indiscreta. No es este el caso de las declaraciones que se recogen en este libro, y por eso es de resaltar el acierto con que su autor las ha seleccionado.

El peligroso deporte de la indiscreción
Pero, de ordinario, es frecuente que algunas personas practiquen el peligroso deporte de la indiscreción. Y suele ocurrir que esa indiscreción esté en razón directa de la ignorancia, ya que los más indiscretos son los menos preparados, los que menos saben, y su afán de presumir de saber les hace apresurarse a divulgar lo poco que saben, para prodigar, exagerándolos o desfigurándolos, sus mínimos conocimientos.
Alguien dijo también, con intención malévola, que hay hombres de pocas palabras, pero que resultan suficientes para expresar todas sus ideas.
La vanidad de que los demás sepan que se nos ha contado un secreto, suele ser una de las razones principales para desvelarlo. Por eso el mérito del entrevistador estriba en observar una conducta acorde con la psicología del entrevistado.
No hace mucho he leído un comentario incluido en un corto artículo de Álvaro Pombo: “Se trata de que ese vistazo o instantánea en que cualquier entrevista bien hecha consiste, contenga un resorte intelectual breve y poderoso. De lo contrario, las preguntas y respuestas se suceden sin gracia”.
Después de vencer la posible resistencia inicial de los partidarios del silencio o de los que no quieren prodigarse al exponer sus ideas, es necesario que el entrevistador formule sus preguntas de acuerdo con algunas de las consideraciones que hemos comentado. Que sean sugerentes para obtener respuestas atractivas y sustanciosas. Que respete lo que se le diga y lo recoja con exactitud, sin añadir arriesgadas interpretaciones de su propia cosecha, que no respondan a la realidad.
Puede pensarse, por otra parte, que las entrevistas han de ser de plena actualidad. Pero no olvidemos que la actualidad puede haber comenzado hace muchos años. Además, esa creencia, que puede ser exacta en muchos casos, se modifica en razón del interés que también encierra reproducir y publicar en el presente entrevistas realizadas en el pasado, porque es posible que éste sea un método eficaz para resaltar las diferencias que se producen en las opiniones, contrastar ideas con conductas posteriores, previsiones con resultados y propósitos o promesas con su cumplimiento. La experiencia puede indicarnos, por ejemplo, que los políticos no siempre quieren decir lo contrario de lo que dicen. Pero la verdad es que cada uno de nosotros es sucesivamente, no uno, sino muchos, que suelen ofrecer entre sí los más varios y asombrosos contrastes. Quizá por eso aconsejaba Churchill: “Di lo que piensas ahora con firmes palabras y dí mañana lo que piensas mañana con firmes palabras, aunque ello contradiga lo que dijiste hoy”.

Hacer los menos pronósticos posibles
La única certeza, cuando se habla de lo que puede venir, es que pocas cosas suceden según lo previsto. Ionesco afirmaba que “sólo se pueden predecir las cosas una vez que han sucedido”. Y por eso es recomendable hacer los menos pronósticos posibles. Sobre todo en relación con el futuro.
De las declaraciones formuladas hace años y publicadas -o republicadas- hoy, pueden deducirse aciertos y errores que dan más valor al oficio del que ha sabido recogerlas y reproducirlas con exactitud. 
Los tiempos que corren, cuando el acontecimiento imprevisto de cada día oscurece el del día anterior, son propicios a que se hagan patentes los errores en el vaticinio, pero asimismo dan lugar a que resulten extraordinariamente ponderables los juicios cuyo acierto se demuestra posteriormente.

Higinio del Río ha sabido extraer de las entrevistas que ahora aparecen reunidas y que por ello admiten la comparación, la esencia de cada personaje, sus sentimientos interiores y sus recónditos pensamientos.
Entre el amplio y selecto plantel de personalidades que son objeto de sus entrevistas, las hay que sentaron a través de sus respuestas unos criterios permanentes, unas opiniones intemporales que pueden tener aplicación en todo momento y encierran precisamente el valor de su acierto perdurable. Otras opiniones, más coyunturales, tienen también el mérito de marcar puntos de vista sobre hechos, momentos o situaciones más aleatorias y que, en consecuencia, pueden ser de gran utilidad para calificar las previsiones al compararlas con lo que sucede posteriormente. Optimismo y pesimismo se combinan. Pero si a muchas de las personas interrogadas se les hubiera podido anticipar sucesos, acontecimientos o escándalos que se produjeron después, no podían haberlos imaginado siquiera. Es grande la diferencia entre el vaticinio y la realidad.
Afirmaba Camilo José Cela que hay en cada persona cosas que no a todos interesan, “cosas que son para llevarlas a cuestas uno solo, como una cruz de martirio, y callárselas a los demás. A la gente no se puede decir todo lo que nos pasa, porque en la mayoría de los casos, no nos sabrían entender”.
Higinio del Río no aspira a desvelar esas cosas íntimas, pero sí a reflejar las que son dignas de conocerse y su conocimiento encierra utilidad verdadera y destacado interés.
Ha clasificado perfectamente sus entrevistas y conseguido las respuestas de personajes señeros en las distintas facetas de la vida nacional.
Y lo ha hecho a la perfección porque es un periodista culto, un interlocutor prudente, con una gran experiencia de la profesión, que recoge en este libro los diálogos que en su día aparecieron en distintas publicaciones, precedidos de ordinario por una inteligente y orientadora introducción y rodeados del ambiente en que se produjeron.
Licenciado en Periodismo, autor de varios libros y colaborador en otros, ha sido redactor jefe de la revista madrileña CRÍTICA DE ARTE y ha figurado al frente de los gabinetes de prensa de la Federación Nacional de Casas Regionales y del Centro Asturiano de Madrid. En la actualidad es director de la Casa Municipal de Cultura de Llanes, en la que realiza una gran labor.
Y, además, es asturiano.
Yo tengo el honor de ser su amigo y por eso he sentido la satisfacción de escribir estas líneas de introducción para el libro de entrevistas que ahora ve la luz.
                        
Sabino Fernández Campo




Sabino Fernández Campo (Oviedo, 1918- Madrid, 2009), militar y figura relevante de la Transición. Teniente general honorífico del Cuerpo Militar de Intervención. Secretario general y Jefe de la Casa Real de España. Conde de Latores. En julio de 1996 participó como ponente en el curso de verano “Cuestiones de Política y Derecho” de la Universidad de Alcalá de Henares, dirigido por el profesor Luis García San Miguel en la Casa Municipal de Cultura de Llanes, con una ponencia titulada “Ética y política. Reflexiones sobre Maquiavelo”.



Madrid, 17 de octubre de 1995. Presentación del libro
"Dimes y Diretes" en el Centro Asturiano.
De izquierda a derecha, Sabino Fernández Campo,
José Luis L. Aranguren, Cosme Sordo e Higinio del Río.

















domingo, 12 de febrero de 2017

DEL MEJOR FOLKLORE DE LLANES


Domingo 2 de febrero de 1997, Teatro Campoamor de Oviedo. V CONCURSO Y MUESTRA DE FOLKLORE "CIUDAD DE OVIEDO".
Homenaje a Higinio del Río y al Concejo de Llanes. 
Producción de la Televisión Local de Oviedo, de 65 minutos de duración. En ella aparecen algunos de los grandes nombres del folklore llanisco, como Antonio Cea Gutiérrez, Socorro Noriega, Ignacio Noriega (el gaitero de San Roque del Acebal), Xuacu Amieva, el "Ochote de Llanes", Marta Elola y el grupo del Pericote dirigido por Gema Cea.
Presenta: CARLOS MENÉNDEZ JEANNOT.
Aunque la calidad de la imagen no es muy buena (se ha digitalizado a partir de un VHS de TLO), es un documento de un gran valor para los llaniscos. Se trata, probablemente, de la mejor muestra de folklore llanisco organizada en Oviedo.

miércoles, 8 de febrero de 2017

JOSÉ LUIS PÉREZ DE ARTEGA, EL GRAN DIFUSOR DE LA MÚSICA CLÁSICA EN ESPAÑA


"EL MEJOR ESPECIALISTA MUSICAL DE LA RADIO ESPAÑOLA"
   
    
      Madrid, TOMÁS MARCO
08/02/2017 

En la madrugada del 8 de Febrero de 2017 se nos ha ido en su ciudad natal, Madrid, un hombre de la música: José Luis Pérez de Arteaga. Tenía 66 años y había nacido en 1950 estudiando música en Madrid y Londres y licenciándose en Derecho y Ciencias Empresariales. Pero su vocación era la música, que devoraba a cualquier hora, y escribir sobre la misma desde la cultura siguiendo la línea de uno de sus maestros: Federico Sopeña.
Su actividad periodístico-musical se inició con 19 años en la revista Ritmo y, desde entonces, escribió miles de artículos, críticas, notas al programa y reseñas en las más diferentes publicaciones, como la revista Scherzo, de cuyo consejo de redacción formó parte, o diarios como El País , ABC, o El Independiente, siendo en la actualidad miembro del equipo crítico de La Razón y de El Cultural de EL MUNDO. Publicó un importantísimo libro sobre Mahler al que, en una segunda ampliación, añadió un valioso catálogo discográfico. También realizó traducciones y colaboró en libros musicales colectivos.
Persona culta y de curiosidad extrema, su conocimiento de la discografía clásica era apabullante y no creo que hubiera una discoteca particular en España tan nutrida y variada como la suya. La cultura, la facilidad para escribir y el conocimiento discográfico basado en otro musical muy profundo le convirtió en el mejor especialista musical que la radio española ha tenido en su historia, porque desde hace 30 años su presencia en la actual Radio Clásica y sus antecedentes (Radio 2, Segundo Programa de RNE) era insustituible. Desde 1984 llevaba el programa El mundo de la discografía, seguido con fascinación por miles de oyentes por su variedad y profundidad; muchos otros programas se beneficiaron de su sabiduría y de la manera magistral con que los abordaba.
Pero, sobre, todo era impagable realizando transmisiones en directo. Miles de conciertos de diversas salas y festivales españoles e internacionales se beneficiaron de su buen hacer desde los conciertos de la Orquesta Nacional de España a las transmisiones wagnerianas desde Bayreuth o los Proms londinenses.
Las hacía como nadie, situaba las obras y los intérpretes, ofrecía datos, realizaba entrevistas y era capaz de improvisar con toda eficacia cuando una transmisión tenía problemas técnicos. Le he oído solventar con brillantez incluso horas de técnica averiada en las transmisiones de Wagner. También participaba en las del Teatro Real de Madrid. Y para el gran publico su voz era el acompañamiento obligado en TVE, y también en la radio, del Concierto de Año Nuevo de Viena.
Pero si supo servir a la música clásica como nadie, podía hablar muy bien de otros muchos géneros más populares o étnicos. Además, era uno de los mayores especialistas en bandas sonoras de películas que había entre nosotros. Tenía sentido del humor, alegría y carisma. Los músicos contemporáneos han perdido también a un gran valedor y yo personalmente confieso haber perdido a un amigo muy querido. Recuerdo que hace unos años le dediqué mi obra Árbol de arcángeles y cómo lo agradeció sinceramente. Y quien pierde a alguien que no será posible sustituir es la radio a la que amó, valoró y engrandeció. José Luis Pérez de Arteaga era la encarnación de la música en la radio.

jueves, 22 de diciembre de 2016

ARQUITECTURA: LA WEB MÁS VISITADA



La web de arquitectura con más visitas del mundo



David Basulto (Santiago de Chile, 1981) tiene muy presente un dato: de los 3.300 millones de personas que viven hoy en ciudades se pasará a 6.400 en 2050. “Eso quiere decir que en 40 años vamos a tener que construir lo mismo que en los últimos 3.000 años, y los responsables de que se haga bien son los arquitectos”, afirma. Con esa idea en mente, este arquitecto y programador cofundó en 2008 ArchDaily, la web de arquitectura con más visitas del mundo. Su objetivo es difundir a escala global proyectos ejemplares de urbanismo eficiente, proveer de planos, imágenes y herramientas a los encargados de esbozar el diseño de las macrociudades. La Universidad Católica de Chile, cantera de algunos de los arquitectos chilenos más reconocidos en el mundo, como Alejandro Aravena –premio Pritzker 2016-, Mathias Klozt -premio Borromini de Arquitectura en 2001- o el propio David Basulto, consideró la web ArchDaily como uno de los proyectos más innovadores liderados por antiguos alumnos en sus 128 años de historia.


¿Qué tiene ese espacio de innovador? "Cuando a un arquitecto le encargan un proyecto, busca obras previas parecidas para saber qué materiales y qué técnicas se usaron. Antes de nuestro lanzamiento, esas búsquedas se hacían en revistas de papel. Nosotros lo hemos trasladado a Internet; cualquiera desde cualquier parte del mundo puede documentarse", explica Basulto. En su web se pueden encontrar más de 300.000 imágenes y planos de más de 32.000 proyectos de arquitectos internacionales. El usuario puede filtrar por autor, país o materiales. A esa base de datos se suman otros contenidos, como noticias relacionadas con el sector -que se actualizan varias veces por hora- y un catálogo de materiales de construcción de más de 300 empresas de los países donde tienen sede: Chile, México, Brasil, Colombia, Perú, Estados Unidos y China. "Cubrimos una necesidad mutua: unos quieren vender y otros saber dónde encontrar los mejores materiales". Esta última parte, la venta de los materiales de construcción de los proyectos que muestran en la web es la base de su modelo de negocio, su principal fuente de ingresos. De cada venta se llevan un porcentaje. Aunque Basulto prefiere no dar cifras, en un artículo publicado en Forbes en 2014, se hablaba de ventas por un importe de tres millones de dólares al año. "Somos rentables desde que cumplimos un año", apunta. 
En la sede de Archdaily en Santiago de Chile, una casa de los años 60, de dos plantas y paredes cubiertas por grandes ventanas de cristal y acero, se respira el ambiente de las startups. Los 43 empleados que trabajan allí -la plantilla suma 62 personas en todo el mundo- no tienen horarios fijos, trabajan por objetivos, pueden liderar a sus jefes en ciertos grupos de trabajo y cada dos semanas las últimas horas del viernes son para la Happy Hour. Los cofundadores llenan la nevera de cerveza y se puede echar la tarde en los jardines que envuelven la casa. También hay una sala de yoga. La media de edad de los empleados es de 27 años. No solo hay arquitectos, también programadores, diseñadores gráficos o periodistas. 
Basulto no tiene despacho, acaba de regresa de un viaje a Hong Kong y se reúne con la responsable de Talent & Culture de la empresa (que se encarga del desarrollo y bienestar del equipo) en un banco de madera junto a la piscina. "Nos parecemos a las startups en la forma de operar; tenemos objetivos muy claros, la plantilla está en continua rotación y crecemos exponencialmente a escala global. Eso sí, nunca hemos pedido un préstamo y acudido a rondas de financiación", aclara Basulto, que fundó la web con fondos propios en 2008 junto a David Assael, otro estudiante de arquitectura de la Católica. Les han tentado varias veces a trasladar su base de operaciones a Silicon Valley, pero ven dos inconvenientes. "Allí se mira hacia adentro, se buscan soluciones enfocadas a las necesidades que surgen dentro de esa burbuja, se pierde la perspectiva global. Chile está en la periferia, Internet funciona pésimo y eso nos acerca a lo que pasa en muchos lugares del planeta", defiende Basulto. El otro problema de instalarse en la cuna de los negocios de alta tecnología es el empeño de los inversores de librar la batalla en Estados Unidos. "Nuestro éxito se debe a que nos hemos enfocado en los mercados donde crecíamos de forma natural, especialmente en Asia". 
Hace años que ArchDaily superó a Architect Magazine, la revista del American Institute of Architects, con 251.000 usuarios únicos al mes. Ellos suman más de 1,5 millones y 13 millones de visitas según Comscore. Otra de las anécdotas que cuentan es el intento de World Architecture News, el sitio más influyente de Europa, de comprarles. El éxito de su web ha llevado a los dos cofundadores a dar charlas en el Harvard Graduate School of Design, TEDx Santiago, o el Center for Architecture de Nueva York. 
¿Cómo lo consiguieron? Empezaron por contactar con los principales arquitectos chilenos para subir sus proyectos a ArchDaily. Los propios autores consiguieron viralizar esos documentos y pronto arquitectos de toda Latinoamérica comenzaron a llamarles para aparecer en el site. La publicación de los proyectos del arquitecto colombiano Gian Carlo Mazzanti llamó la atención de webs de arquitectura de China, Japón, Italia y Estados Unidos. "Estaban consumiendo un producto en español. Nos habíamos convertido en una fuente fresca de arquitectura para el mundo", cuenta Basulto. Poco tiempo después, lanzaron las ediciones en inglés, portugués y chino. La mayor parte del contenido que publican les llega por iniciativa de los propios arquitectos. 
La criba de los proyectos es lo más complejo. "Desde una tienda de Chanel hasta una panadería bien hecha o una escuela en una zona rural. Todo lo que sea útil para el arquitecto". El 85% de sus usuarios son arquitectos o profesionales del sector. 


(EL PAÍS, 22 de diciembre de 2016)


                                     


domingo, 11 de diciembre de 2016

LLANES: UN GRAFFITI VERSUS IBARROLA

     
               
“Pepinos”

La visibilidad de los Cubos de la Memoria, 
disputada por un graffiti

 HIGINIO DEL RÍO PÉREZ

Uno se imagina a José de Posada Herrera en la etapa final de su existencia, ya retirado en Llanes, yendo a la misa dominical y parándose a examinar, apoyado en su bastón, los cortes que presentan las arquivoltas de las dos entradas de la iglesia parroquial. Acercaría el político decimonónico su mano a aquellos graffiti involuntarios del pasado, que son enérgicos arañazos en la piel de la piedra, y palparía las hendiduras causadas desde siglos atrás por los vecinos de la villa, que afilaban allí sus machetes y navajas. Todas esas señales se siguen revelando hoy con la misma elocuencia que en la época de Juan Pariente, pensaría el estadista, como lo pensamos nosotros.
Un descendiente de Posada Herrera, Carlos de Posada Miranda, al que solemos ver en Oviedo cargado siempre con su cámara fotográfica, está sintiendo una fascinación similar. La siente al menos desde 2013, cuando empezó a formar tándem con el canónigo José María Hevia Álvarez para estudiar en la catedral de San Salvador los graffiti de los peregrinos medievales y las marcas de los canteros. En los últimos tres años lleva hechas al respecto más de dos mil fotografías, desde el instante en el que, “con una luz rasante, pudimos ver cómo surgían de la piedra las señales que los peregrinos, venidos desde lejanos puntos de Europa, habían dejado para testimoniar su presencia en un lugar sagrado”, dice De Posada Miranda. Él y Hevia leen nombres de peregrinos y son capaces de deducir de dónde procedían. Los graffiti, de una morfología muy variada, se encuentran tanto en el pórtico como en el interior, y sugieren una trayectoria que conduce a la Cámara Santa, a través de las zonas en las que era preciso esperar horas y horas hasta poder acceder a venerar las reliquias.
Según el profesor de Comunicación Audiovisual Francisco Reyes Sánchez, los graffiti son una firma con voluntad de estilo y contienen componentes narcisistas. Las pintadas, por el contrario, que poco tienen que ver con ellos a juicio del mismo profesor, son un mensaje, no una firma, y no tienen pretensiones de marcar estilo alguno.
En Llanes, desde los años de la Segunda República, había una pintada que sobrevivió al franquismo. Consistía simplemente en tres iniciales: UHP (Uníos Hermanos Proletarios), y estaba puesta en el puente Cagalín, en el tránsito del Cuetu a la carretera de Pancar. Ya no aparece a la vista, pero probablemente se encuentra oculta debajo de plantas enredaderas, con su mensaje impertérrito y su eco de la Revolución del 34 aún sin enmudecerse.
Pero para visibilidad a los cuatro vientos, para narcisismo descarado, para vocación de hegemonía irreverente, nada mejor que lo de “Pepinos”, el graffiti que ha surgido en el antiguo Tendedero de redes: una gigantesca firma dibujada sobre la pared del mirador que se alza en la punta de una península, entre la playa de Puertu Chicu y la entrada al puerto. Epígono del cercano faro, esta huella grafitera no lleva más colores que el blanco, el gris y el negro, pero irradia su ego a larga distancia. En la carretera a Toró es como mejor se ve, desafiando la lógica y la estética y disputando la visibilidad a los mismísimos Cubos de la Memoria de Ibarrola, que se divisan un poco más allá, en un segundo plano, descoloridos y resignados.

(Diario "LA NUEVA ESPAÑA" de Oviedo, sábado 3 de diciembre de 2016)