En ella aparece, durante unos segundos, al inicio, el pintor japonés Tetsuo Hirata.
martes, 27 de octubre de 2015
viernes, 16 de octubre de 2015
NICOLA BELLER, UNA SOPRANO ALEMANA EN OVIEDO
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| Foto: Carolina Laberge |
Nicola Beller Carbone nació en Mannheim en 1964. Se crió en España. En San Sebastián estudió en el Colegio Alemán, y en Zaragoza en el Colegio Adam Opel. Terminó su primera fase de estudios en el Colegio Alemán de Barcelona en 1982.
A los cuatro años empezó a tocar el piano, y a los 16 años dio los primeros conciertos en Zaragoza, donde recibió clases de ballet y empezó Arte Dramático. Actuó en grupos de teatro y vivió sus primeras experiencias en televisión y cine.
La carrera de Canto la inició en Madrid en 1988 con Dolores Ripollés, en la Escuela Superior. Continuaría sus estudios de interpretación en el Opernstudio de Múnich, y después fue contratada por la compañía del Staatstheater am Gärtnerplatz de la capital bávara. En 1996 pasó al Nationaltheater Mannheim, hasta 2001. A partir de ese año, inició su carrera como profesional independiente y debutó en el papel de Salomé en 2003, en el Stadttheater Osnabrück. Está especializada sobre todo en el repertorio del siglo XX (ha interpretado óperas de Korngold, Krenek, Shostakovich y Berg, entre otros compositores), pero también ha intervenido en óperas de Strauss y Wagner.
EN OVIEDO
Los días 29 de junio y 1 y 2 de julio de 2015 actuó en el Teatro Campoamor como protagonista de la ópera "Pepita Jiménez", de Isaac Albéniz, basada en la novela homónima de Juan Varela, y en versión en esta ocasión de Calixto Bieito. El director musical fue Marzio Conti. Intervinieron la Orquesta Oviedo Filarmonía, el coro Capilla Polifónica "Ciudad de Oviedo" y los coros infantil y juvenil de la escuela "Divertimento".
Acompañaron a Nicola Beller Carbone el tenor canario Gustavo Peña, la mezzo Marina Rodríguez Cusí y los barítonos Federico Gallar, Fernando Latorre y Antonio Torres. Bieito situó la acción en los tiempos del franquismo. La crítica elogió sin reservas esta producción, con la que se clausuró el XXII Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo. El montaje, según se dijo en los periódicos, fue propio de Buñuel e incluyó "elementos surrealistas". Un gran éxito.
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| A punto de iniciarse la función en el Campoamor (29 de junio, 2015). |
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| La soprano, recién terminada su actuación en Oviedo (29 de junio, 2015). |
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| Con Nicola Beller Carbone, Marina Rodríguez Cusí y Carlos Cuesta, presidente de la Asociación de Periodistas y Escritores de Turismo del Principado de Asturias (29 de junio, 2015). |
martes, 8 de septiembre de 2015
LLANES Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
a
·
La
Universidad de Maryland organizó en Llanes un curso sobre los 70 años del fin
de la Segunda
Guerra Mundial
Las guerras del
pasado se desdibujan ante el fragor de las guerras presentes. Nunca hay treguas
para contemplar la Historia como una lección bien aprendida, de modo que en
medio de los conflictos actuales, que están desencadenando éxodos y
desplazamientos de población como nunca se habían visto antes, lo natural es que
pase desapercibido el 70 aniversario del fin de la Segunda Guerra
Mundial. Sólo se ha acordado de ello José María Naharro,
organizador del curso de verano de la Universidad de Maryland en la Casa de Cultura
de Llanes. Esta vez, el programa de ese encuentro se dedicó a la conflagración
de 1939-1945, y a mi me tocó presentar una ponencia sobre la relación que tuvo
Llanes con todo aquello (aunque pueda parecer descabellado, la búsqueda de
conexiones entre puntos y planos aparentemente tan distantes resulta posible). La
titulé “Llanes: estelas y reflejos de una guerra lejana” y la hilvané sobre siete
secuencias:
LEGIÓN CÓNDOR.
Esta unidad militar germana estuvo en 1937, representada por un centenar de
soldados, que, dos años después, tomarían parte en la campaña de Polonia. Sabemos
el nombre de alguno de ellos, las casas de indianos en las que se alojaron y la
marca del champagne que descorchaban cada atardecer en las confiterías “Auseva”
y “Parás”.
XÍRIGA. En
1940, cuando estaba internado en el campo de Argelès-sur-Mer, Celso Amieva
recibió una carta que había conseguido salvar la censura de los confidentes de la Gestapo. Estaba
escrita en el lenguaje de los tejeros y en ella se informaba del repliegue
británico de Dunkerque, del que había sido testigo el remitente.
UN AVIÓN DE LA LUFTWAFFE. Un Junker
290 se estrelló en Ríusecu en mayo de 1944. Pilotada por el teniente Heinz
Ernst y con diez hombres más a bordo, la aeronave venía de cumplir una misión
de vigilancia en el Atlántico. Averiada, intentó encontrar el aeródromo de Cue,
que tenían señalado en el mapa, pero no dio tiempo. No hubo supervivientes. Los
cadáveres de los tripulantes estuvieron enterrados en el cementerio de Posada
hasta 1980.
VISITANTES POCO
CORRIENTES. Derrotado Hitler, aparecieron dos misteriosos personajes. A uno le
llamaban “Federico”, y al otro “el tío Pepe”. El primero, acompañado por una
dama alta y rubia, alquiló una habitación encima del bar Palacios. El tío Pepe,
que venía también con una mujer, se instaló en la casa de las Nievitas, en el
Barriu. Eran alemanes, y desaparecieron tras recibir de la Guardia Civil el
aviso de que estaban siendo buscados por la Interpol. Cuatro
años después llegó un tercer personaje. Lo trajeron unos veraneantes de Madrid
y se le vio bailar un pasodoble en la Verbena de la Portilla. Era Otto
Skorzeny, el teniente coronel de las SS que había liberado a Mussolini en el
Gran Sasso.
IDENTIDAD
ROBADA. Wenceslao Junco Marín (Vencines) me dijo una vez: “Con la identidad de
tu tío Juan (Juan Pérez Bernot) entró un nazi en América en 1945 o 1946” . Juan, voluntario en el
batallón republicano del Coritu, cayó en combate en Tarna, y fue enterrado en
una fosa común. Nunca llegó a su familia la cédula de identidad. Vencines, como
hijo de uno de los hombres fuertes de Llanes tras la entrada de los nacionales,
debía saber de lo que hablaba.
UN AMERICANO DE
OHIO. Riggs Mellen, nacido en Cleveland en 1918, llegó en los años 50. Vivió con
su esposa primero en la Moría, y luego en uno de los chalets de Puertu Chicu.
Cuando enviudó, se casó con una austriaca llamada Inmaculatta. Sus últimos años
los pasaron ambos en la Residencia Faustino Sobrino , donde fallecieron. A
Mellen, obsesivamente, le atormentaba el recuerdo del bombardeo de Dresde por
parte de los aliados, en uno de cuyos aviones iba él, como cabo de las Fuerzas
Aéreas de los Estados Unidos.
JUDÍOS
ERRANTES. Fotógrafos los dos, Nicolás Muller y Jean-Jacques Lévy compartían la
memoria viva del Holocausto. Una gran parte de su familia respectiva había sido
asesinada en Auschwitz. Ambos encontraron la paz aquí: uno en Andrín; el otro
en Celorio.
(Publicado en el diario "LA NUEVA ESPAÑA", 8 de septiembre de 2015)
(Publicado en el diario "LA NUEVA ESPAÑA", 8 de septiembre de 2015)
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| Galland estuvo en el aeródromo de Cue. |
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| Otto Skorzeny. |
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| Nicolás Muller. |
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| Jean-Jacques Lévy. |
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| ¿Quién era Federico? |
FIESTAS DE LA GUÍA: ESTAMPAS DE UNA MADRE
UNA IMAGEN EN BLANCO Y NEGRO SIEMPRE EN EL BOLSO
Pilar Pérez Bernot (la de la tienda de comestibles La Pilarica) llevaba siempre en el bolso dos o tres estampas en blanco y negro de la Virgen de Guía. Pilar era mi madre y presumía de ser devota de la Guía, como toda la familia de Pedro el Sordu (nuestro abuelo materno, que había bailado el Pericote con mozas de Cue en el prado de la ermita a finales del siglo XIX en la festividad del 8 de septiembre).
Mi hermano, Juan Pedro, y yo vimos alguna vez a Pilarina dar esas estampas a forasteros y personas diversas que tenían en común una profunda querencia por Llanes. Me acuerdo de haberla visto entregarlas en el Paseo de San Pedro a antiguos clientes de su tienda; o en Oviedo, cuando nos llevaba a comprar botas indestructibles de Segarra y nos encontrábamos con algún veraneante de toda la vida; o en Valladolid, donde pudimos cursar el bachillerato con una beca, cuando coincidía con otras viudas que tenían también allí a sus hijos estudiando; o a alguna conocida encontrada en el andén de la estación de Torrelavega, adonde iba a despedirnos a la hora de volver al internado tras las vacaciones; o en Madrid, donde continuamos la beca de estudios y encontraríamos luego trabajo.
Yo creo que la soledad de Pilarina, desde que enviudó a los treinta y dos años de edad, estuvo siempre unida a esa imagen de la Virgen sin color.
Hace un momento, después de ver pasar la procesión nocturna en el abarrotado y silencioso Puente, me acordé de esas estampas. Al llegar a casa abrí un cajón y saqué una (todavía deben quedarme diez, o así), la escaneé y la colgué en esta página para el que la quiera ver. Y aquí estamos Pedro y yo conservándola y contemplándola en nuestra orfandad; buscando en ella, un año más, amparo y consuelo, consuelo y esperanza; haciendo el repaso de la vida que uno lleva vivida; aferrados a la Fe y a las ilusiones del día a día, a pesar de las realidades del mundo. Acordándonos mucho, con una sonrisa y muy buenos recuerdos, de nuestra Pilarina del alma y de los seres queridos que ya se nos fueron.
(Texto publicado el 8 de septiembre de 2015 y actualizado hoy, diez años después).
Pilar Pérez Bernot (1924-2008), en sus años de juventud, en las proximidades del faro de Llanes.
sábado, 25 de julio de 2015
RULA DE LLANES: HISTORIA DE UN DESBARAJUSTE (I)
La Rula vieja, en la actualidad, "ahogada" por la pasarela.
Tres artículos:
(1º)
La Rula de Llanes y sus guardianes
a
- Patrimonio obliga a reponer en la fachada del emblemático edificio un cubículo del todo ajeno al proyecto original
HIGINIO DEL RÍO PÉREZ
Tiene que ser terrible para el alma sensible de cualquier encargado del Patrimonio -un poeta, al fin y al cabo, entre los funcionarios que en el mundo son- informar en un expediente de la obligación de reponer un pegote que afea una de las obras arquitectónicas emblemáticas de Llanes. Se comprende que indeterminados guardianes del Patrimonio se agarren a la normativa vigente para justificar lo injustificable, pero su dictamen sobre la Rula -que tiene tanto de encorsetamiento burocrático como de empecinamiento de cortas miras- nos ha privado a los llaniscos (y por ende al arquitecto Joaquín Ortiz y a la arquitectura racionalista, en general) de recuperar el perfil original de una obra de arte.
El Ayuntamiento llanisco, no sé si con vistas a la colocación de la tan traída y llevada pasarela en el muelle interior, había ordenado derribar el cubículo añadido en los años 40 al edificio por la cofradía de pescadores para guardar allí la báscula. Así, por un momento vimos rescatadas en su plenitud las líneas racionalistas de la Rula, tal como la había concebido su autor, Joaquín Ortiz. Los que conocemos y admiramos la obra de Ortiz (y aprovechamos ahora a animar a los de Patrimonio a que se sumen a nuestro club de fans) nos alegramos de todo corazón. Se había recuperado una obra de arte en su fisonomía original. Pero nuestro gozo cayó de inmediato en un pozo. Vinieron los responsables de Patrimonio del Principado, insensibles a la intención estética de Ortiz, y acabaron abruptamente con nuestro sueño al ordenar reponer el antiestético y sin sentido cuerpo extraño del que creíamos habernos librado.
Durante los años 30, el hombre clave en la realización de las mejoras portuarias de Llanes y Ribadesella había sido el ingeniero José María Aguirre. Él fue el firmante de la memoria del “Proyecto de Lonja para la contratación del pescado en el puerto de Llanes”, fechada en Ribadesella, el 12 de septiembre de 1934 y depositada en el Archivo General del Principado de Asturias, en cuyos planos anexos no figura, desde luego, el apéndice en cuestión.
UN PEGOTE EN EL LEGADO DE UNO DE LOS PADRES DEL RACIONALISMO
Historiadores notables de la arquitectura asturiana, como José Ramón Alonso Pereira, Joaquín Aranda Iriarte y María Cruz Morales Saro (que ve en la Rula “una construcción derivada del ‘estilo barco’ que había impulsado Le Corbusier”), no dudan en atribuir la paternidad de esta obra a Joaquín Ortiz. El entonces arquitecto municipal de Llanes había concretado el proyecto de una nueva lonja en los primeros meses de 1931. “Representará el puente de un barco con su mástil de señales”, según revelaba el semanario “El Pueblo” en su edición de 21 de marzo de aquel año. El presupuesto estimado era de 50.000 pesetas. En esa misma época, su colega y amigo Manuel García Rodríguez estaba ultimando el proyecto de la lonja de Ribadesella.
El de la Rula llanisca se retomó en 1935, en un momento en el que Ortiz ya no estaba en el Ayuntamiento, como consecuencia de su activa participación en la revolución de octubre. Las obras se financiarían con un préstamo blando de 20.000 pesetas al gremio de pescadores, conseguido por mediación del ingeniero de Caminos Gumersindo Gutiérrez de la Gándara para el comienzo de los trabajos. El nombre de Joaquín Ortiz García no figura en el proyecto retomado, y en su defecto José María Aguirre señala en la memoria la colaboración prestada por Manuel del Busto (arquitecto que había proyectado la sede del Centro Asturiano de La Habana y la casa “La Javariega” en Poo). Sin embargo, el arquitecto represaliado había sido su autor, y acabará siendo también el que lo lleve a ejecución en su fase final, tras la llegada al gobierno local del Frente Popular. El edificio fue inaugurado en abril de 1936.
Lo del pegote en el legado de uno de los padres del racionalismo arquitectónico vino después y ha regresado ahora absurdamente al precio de casi 30.000 euros, por mor de unos guardianes del patrimonio que han dejado pasar la oportunidad de recuperar la esencia de una obra artística sin igual. Paradojas de la vida y de la esforzada burocracia que nos ha regalado la Providencia.
(Artículo publicado en el diario LA NUEVA ESPAÑA el 28 de marzo de 2015)
(2º)
Un error evitable y subsanable
a
- Salvaguardar en su esencia el singular edificio racionalista exige derribar un elemento constructivo añadido
HIGINIO DEL RÍO PÉREZ
Según se ha anunciado, la Oficina de Turismo de Llanes se trasladará en breve a la antigua Rula , con lo que se recuperará una de las construcciones emblemáticas de la villa de Ángel de la Moría. Cuando eso ocurra resultará aún más evidente la agresión visual del pegote sin valor artístico ni histórico, perceptible desde prácticamente cualquier ángulo de visión y clamorosamente irrespetuoso con el proyecto racionalista original, que la Consejería de Cultura del Principado de Asturias instó a reponer allí basándose en un desafortunado informe del Servicio de Patrimonio.
Pasan cosas muy raras en estos tiempos de desconcierto global, y una de ellas es esa decisión de la Consejería, empeñada en preservar a todo trance el vulgar añadido que distorsiona las líneas de uno de los edificios de más alto significado para los llaniscos. En vez de amparar la naturaleza de una obra arquitectónica singular, se ha enrocado con una obstinación que, en plena crisis económica, cuando hay que atender tantas necesidades sociales, ha venido a costar a los bolsillos de los vecinos de Llanes 30.000 euros. Sorprende, y mucho, el mutismo del Colegio de Arquitectos, que algo tendría que decir al respecto.
Presumiblemente, la polémica no se va a acallar hasta que se elimine de una vez el pegote en cuestión, que el Ayuntamiento de Llanes, con buen criterio, ya había quitado de en medio hace tan solo unos meses. Están en juego la defensa de los derechos de un municipio y la conservación de una obra de arte tal y como la concibió el arquitecto Joaquín Ortiz García, modernizador del perfil urbanístico de Llanes en los años de la Segunda República.
LA TREMENDA MOFA DEL "CUIDADOSO REMATE..."
En una imaginativa descripción del pegote, la encargada de Documentación Histórica de la Consejería de Cultura llegó a afirmar que se trataba de “un cuidadoso remate para que forme parte de una unidad de estilo con el resto del edificio” (1). Implícitamente, la funcionaria parecía atreverse así a enmendar la plana al autor del proyecto, culpable de una imperdonable ligereza al no haber previsto un “cuidadoso remate” semejante. Desconoce, la mujer, tres detalles esenciales en cuanto al cambio, meramente circunstancial y anecdótico, registrado en la morfología del edificio: primero, que fue Vicente Cotera García (alcalde de Llanes y jefe local del Movimiento entre 1940 y 1947) quien autorizó la construcción de un pequeño anexo, dos o tres años después de finalizada la contienda civil, para guardar en él la báscula de la Rula; segundo: que ese elemento constructivo se derribó a finales de los años 80 a iniciativa de la cofradía de pescadores, que ya no veía en él utilidad alguna; y tercero: que fue repuesto en 1991 para instalar un congelador al servicio de la lonja. (José Luis Batalla, el arquitecto que proyectó y dirigió aquella obra, para la que estaba consignada una subvención de 1.600.000 pesetas, manifestaba el otro día que había sido para él “una decepción que se volviera a reconstruir, pues sin ese añadido la vieja Rula lucía en todo su esplendor”).
La Consejería de Cultura, causante del perjuicio actual, se habría ahorrado el mal trago de la tan discutida y discutible orden de obligar al Ayuntamiento a rehacer el cubículo si, simplemente, se hubiera molestado en echar una hojeada a los planos de la Rula que obran en poder del Archivo General del Principado, a los que nos referíamos en el artículo “La Rula de Llanes y sus guardianes”, publicado en estas páginas el 28 de marzo.
Cabe suponer el bochorno y la perplejidad que habría producido todo este pintoresco entuerto en el discreto Joaquín Ortiz. Por él y por su obra, por el respeto debido al patrimonio arquitectónico llanisco y al arte en general, hay que derribar definitivamente el polémico apéndice. La orden dictada desde Oviedo fue un error, evitable antes y subsanable ahora.
(LA NUEVA ESPAÑA, 9 de julio de 2015)
(LA NUEVA ESPAÑA, 9 de julio de 2015)
(3º)
Rula guapa y humillada
a
- Las desafortunadas acciones del Principado que afean un edificio emblemático de la villa llanisca
Los llaniscos, últimamente, no hemos tenido suerte con dos áreas del Principado. El año pasado, la Consejería de Cultura, haciendo caso omiso de las explicaciones que le dio, en nombre del Ayuntamiento de Llanes, la arquitecta María López Castro, directora del proyecto de adecuación de la Rula para oficina de turismo, abortó la esperanza de que la antigua lonja del pescado recuperase, por fin, su esplendorosa fisonomía original. López Castro defendía con toda lógica la eliminación de un volumen construido en uno de sus laterales (puesto allí inicialmente en los años 40, demolido luego en los 80 y vuelto a poner en 1991), para lograr la adecuada interpretación histórica y arquitectónica del edificio, uno de los ejemplos más admirables del racionalismo arquitectónico. Respetar y preservar el inmueble tal y como lo había concebido su autor (Joaquín Ortiz) en los años 30 requería derribar ese cuerpo extraño, y se derribó, en efecto, por una oportuna orden de la Corporación llanisca. El desbarajuste empezó cuando la Consejería, sin atender a razones, ordenó, a su vez, la reposición del apéndice (aún chirrían las osadas palabras de la encargada de Documentación Histórica, que calificaba la construcción añadida como “un cuidadoso remate para que forme parte de una unidad de estilo con el resto del edificio”). Frente a los razonamientos de López Castro, el Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias se agarró al hecho de que el pegote formaba parte del Inventario del Patrimonio Arquitectónico. Ahí se atrincheró con uñas y dientes la Consejería, olvidando que un inventario no es la perfección absoluta. ¿Acaso la relación de bienes inventariados no es susceptible de modificarse o corregirse cuando se trata de rescatar la autenticidad de una obra de arte?
El mal fario, que no cesa, también ha venido a cebarse por obra y gracia de la Dirección General de Puertos, responsable, en última instancia, de la ubicación de la polémica pasarela junto a la Rula (el peor sitio posible, el que menos necesidades resuelve, según la opinión de muchos vecinos). Ese organismo de la Administración regional ya estuvo a punto de darnos un buen susto hace unos años, con motivo de los trabajos de remodelación del puerto interior para destinarlo a embarcaciones deportivas: un técnico con alta responsabilidad en la Consejería de Fomento llegó a barajar entonces la posibilidad de eliminar la obra de Ortiz, al considerarla un estorbo. Esto, que no trascendió en los medios de comunicación ni se reflejó en el proyecto de obras, nos lo ha revelado un ex presidente del Club Marítimo.
EL NO SABER CUIDAR LAS COSAS...
En los países civilizados, que saben cuidar el patrimonio cultural, la intervención sobre un equipamiento con la visibilidad y la centralidad del que nos ocupa no habría ofrecido duda alguna: se habría dejado exento y se le habría devuelto su aspecto primigenio, liberándolo de añadidos contra natura. Una de las particularidades de la vieja Rula es, precisamente, su condición de obra aislada y ajena al entorno. Rafael Moneo, que siempre se preocupa por la “reflexión intelectual” que hay detrás de la buena arquitectura, podría dar muchas explicaciones sobre el ‘estilo barco’ (en la línea de Le Corbusier) del edificio de Ortiz, que, contemplado desde el Puente, semeja estar anclado en el umbral de salida a la mar. Moneo (al que tuve el honor de entregar personalmente mi libro “Joaquín Ortiz, un arquitecto racionalista”) ha comentado en alguna ocasión la escasez que hay de edificios exentos: “Es difícil que una construcción encuentre una soledad radical, puesto que todas ellas, en el fondo, son parte de un legado, de todo lo que los hombres han construido a lo largo de la historia”, ha dicho.
Pues bien, en Llanes tenemos en la Rula uno de esos valiosos y escasos edificios exentos que contribuyen al decoro de las ciudades. Habría que haber sabido cuidarla mejor. Por el contrario, nos la han encorsetado, maniatado y afeado con el doble impacto visual del muñón de la pasarela y el malhadado cubículo anexo. Tenemos una Rula guapa, pero humillada.
(LA NUEVA ESPAÑA, 27 de octubre de 2015)
UNA DECEPCIÓN...
“El anexo de la polémica fue levantado en 1991 para servir de congelador a la cofradía de pescadores. Siguiendo las directrices de composición del singular y hermoso edificio original realicé el proyecto para su construcción y dirigí la obra del mismo. He de confesar que fue para mí una decepción que se volviera a reconstruir, pues sin él la vieja Rula, hoy casi rehabilitada, lucía en todo su esplendor”.
(José Luis Batalla Bustillo, arquitecto, 29 de marzo 2015)
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| El arquitecto Joaquín Ortiz García (1899-1983). (Archivo de Higinio del Río). |
lunes, 6 de julio de 2015
LLANES Y LA XÍRIGA: UNA CONFERENCIA EN EL PARADOR DE CANGAS DE ONÍS
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| Dulce María Prida Vega, a la derecha de la imagen, coordinadora de los Encuentros en el Parador, presentando a Higinio del Río Pérez en el parador nacional de Cangas de Onís. (Foto: Emilio G. Cea). |
miércoles, 3 de junio de 2015
jueves, 28 de mayo de 2015
LLANES: "FILOSOFÍA Y SOCIEDAD"
UNA REFLEXIÓN SOBRE LA ESPAÑA DE HOY
Higinio del Río Pérez
En mayo de 2015, la Universidad de Oviedo organizó en la Casa Municipal de
Cultura de Llanes (Principado de Asturias) un ciclo de conferencias titulado “Filosofía y Sociedad”. El objetivo era transmitir la idea de que las facetas de la realidad se pueden perder o pasar
inadvertidas si no se incorpora una perspectiva filosófica para abordar los retos y los problemas de nuestro tiempo.
La filosofía es un instrumento para encarar mejor el mundo, pero no se manifiesta sólo ante las grandes cuestiones, sino que impregna también las pequeñas decisiones cotidianas. Nace en la vida ordinaria, se alimenta de ella y es asequible a todas las personas.
Los ponentes de este ciclo académico coordinado por Leopoldo Sánchez
Torre, director del Área de Extensión Universitaria de la Universidad de Oviedo, todos ellos profesores del Departamento de Filosofía, invitaron al público de Llanes a descubrir que lo filosófico está mucho más cerca de lo
que parece.
La conferencias se programaron los días 6, 14, 21 y 25 de
mayo de 2015.
"EL SÍNDROME DEL TITÁNIC: CONVIVIR CON EL RIESGO TECNOLÓGICO"
Conferenciantes: MARTA GONZÁLEZ GARCÍA Y JOSÉ ANTONIO LÓPEZ CEREZO
Conferenciantes: MARTA GONZÁLEZ GARCÍA Y JOSÉ ANTONIO LÓPEZ CEREZO
| Los profesores López Cerezo y González García. |
Ambos profesores trabajan en temas de cultura científica y estudian aspectos sociales relacionados con el concepto de riesgo en los ámbitos de la ciencia, la tecnología y la participación social, y han tomado parte en programas de divulgación en América Latina en colaboración con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).
López Cerezo dirige varios grupos de investigación, en los que
En su
intervención en la Casa de Cultura reflexionaron sobre la importancia del
riesgo en nuestro tiempo (vivimos en una sociedad de riesgo, subrayaron, donde
el hombre tiene que hacer frente a amenazas de naturaleza catastrófica que pueden
afectar a buena parte de la Humanidad). A diferencia de los males del pasado,
son amenazas que ya no respetan las fronteras entre clases sociales, países o
generaciones. Algunos ejemplos son las catástrofes nucleares, el cambio
climático o los derramamientos de petróleo. El riesgo hoy se encuentra en el
centro de la vida cotidiana a nivel individual y el papel de la ciencia y la
tecnología en este estado de cosas es central, pues la mayoría de los riesgos
son de origen tecnológico (irónicamente, es la ciencia la que pone al
descubierto estos mismos riesgos). Los ponentes se centraron en la reflexión
sobre la naturaleza, la comunicación y la gestión de los riesgos tecnológicos a
través de ejemplos como el del reciente terremoto de Nepal.
José Antonio López Cerezo es autor del libro "Políticas del bosque" (2002), editado porla Cambridge University Press , y está preparando la
publicación en Ediciones de la Catarata de un trabajo sobre el Canal de Panamá.
Marta González
García, por su parte, está preparando para la misma editorial un libro sobre el
Biagra femenino.
José Antonio López Cerezo es autor del libro "Políticas del bosque" (2002), editado por
"DE ANIMALES Y HOMBRES"
Conferenciante: ASUNCIÓN HERRERA GUEVARA| Asunción Herrera Guevara. |
Con la actitud depredadora y dominante que ha mantenido y mantiene el hombre en su relación con la Naturaleza como fondo, la profesora del Departamento de Filosofía repasó los procesos que vienen impulsando filósofos y ecólogos para aminorar el antropocentrismo. Lo hizo especialmente desde la concepción de una ética laica.
En un momento en que millones de animales siguen siendo sacrificados y sometidos a verdaderas torturas en la experimentación de armas, fármacos y productos de cosmética, se hace necesario repensar la justicia de las relaciones humanas con los demás seres vivos. ¿Hasta dónde llega la expansión de la comunidad moral y política? ¿Incluye a los animales no humanos?
"EL VOTO EN DEMOCRACIA: ¿OBLIGACIÓN O DERECHO?"
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| Francisco Javier Gil Martín. |
El ponente inició su intervención partiendo del hecho de que el voto tiene un valor central en democracia, ya que establece un procedimiento equitativo de elección y de toma de decisiones (además de ser una piedra de toque de los derechos de los ciudadanos y de los deberes cívicos que los ciudadanos contraen entre sí). Votar debe redundar en la calidad de la democracia, y ante esto se abren dos alternativas: por un lado, ¿por qué no aceptar un sistema de voto obligatorio, como existe en otros países democráticos? Por otro, ¿por qué no aceptar un sistema que imponga la obligación de abstenerse a los ciudadanos que votan sistemáticamente mal, esto es, de manera irracional, arbitraria o inmoral?
Optar por una de esas alternativas tiene a su vez consecuencias sobre el modo en que incluimos o excluimos a ciertos colectivos del derecho a votar: los sin papeles, los residentes ocasionales que no son ciudadanos españoles, los ciudadanos que no residen en este momento en el país, los discapacitados, los menores de edad, los criminales…
Javier Gil
Martín, nacido en el Valle de Arán, se crió en Ávila y cursó los estudios
universitarios en Salamanca, en cuya Universidad dio clases de Sociología y
Políticas. Becado en Chicago y Berlín. Desde 2006 es profesor de la Universidad
de Oviedo (profesor titular desde 2011).
La capital del Principado de Asturias representó para él la oportunidad que esperaba de regresar a la Filosofía, tras haber sido docente de Sociología.
Ha traducido al filósofo alemán Jürgen Habermas.
Lleva centrando sus investigaciones en conceptos y ámbitos que tienen que ver con la justicia global, el cosmopolitismo, el derecho humano a la Paz, la Filosofía moral, la ética y la bioética, la historia de las ideas políticas, el utilitarismo, el funcionamiento de la democracia, la abstención (contemplada desde la óptica del filósofo, no del politólogo) y la sociología de la opinión pública y de la comunicación.
La capital del Principado de Asturias representó para él la oportunidad que esperaba de regresar a la Filosofía, tras haber sido docente de Sociología.
Ha traducido al filósofo alemán Jürgen Habermas.
Lleva centrando sus investigaciones en conceptos y ámbitos que tienen que ver con la justicia global, el cosmopolitismo, el derecho humano a la Paz, la Filosofía moral, la ética y la bioética, la historia de las ideas políticas, el utilitarismo, el funcionamiento de la democracia, la abstención (contemplada desde la óptica del filósofo, no del politólogo) y la sociología de la opinión pública y de la comunicación.
CUARTA CONFERENCIA:
"ÉTICA Y POLÍTICA"
Conferenciante: DAVID ALVARGONZÁLEZ RODRÍGUEZ
La ponencia abordó el problema de las relaciones entre ética y política, con el telón de fondo de los escándalos de corrupción de los que dan cuenta los medios de comunicación y que suelen achacarse a la falta de ética de quienes no entienden sus cargos como un servicio público en favor de los ciudadanos.
Se analizaron las ideas de ética y política y las realidades prácticas a las que estas ideas se refieren. Se estudiaron sus semejanzas, sus diferencias, su concordancia, su independencia y su incompatibilidad. Tras este análisis, el profesor Alvargonzález volvió a la "caverna" de la realidad política para intentar entender qué pretenden los políticos y los comunicadores cuando hablan de ética.
Doctor en 1988 por la Universidad de Oviedo, con la tesis "Análisis gnoseológico del materialismo cultural de Marvin Harris", que le dirigió Gustavo Bueno. David Alvargonzález obtuvo en 1988 el Premio extraordinario de doctorado (una parte de esa tesis fue publicada en la editorial de la UNED en el año 1989 con el título "Ciencia y materialismo cultural").
Desde 1991 es profesor titular de la Universidad de Oviedo en el Departamento de Filosofía y profesor tutor del Centro Asociado de Asturias de la UNED desde 1984. Su actividad docente se viene centrando en las disciplinas de «Filosofía de la religión», «Historia de la ciencia» y «Filosofía de las ciencias humanas».
Es autor del libro "La clonación, la anticoncepción y el aborto" (2009).
| David Alvargonzález Rodríguez. |
La ponencia abordó el problema de las relaciones entre ética y política, con el telón de fondo de los escándalos de corrupción de los que dan cuenta los medios de comunicación y que suelen achacarse a la falta de ética de quienes no entienden sus cargos como un servicio público en favor de los ciudadanos.
Se analizaron las ideas de ética y política y las realidades prácticas a las que estas ideas se refieren. Se estudiaron sus semejanzas, sus diferencias, su concordancia, su independencia y su incompatibilidad. Tras este análisis, el profesor Alvargonzález volvió a la "caverna" de la realidad política para intentar entender qué pretenden los políticos y los comunicadores cuando hablan de ética.
Doctor en 1988 por la Universidad de Oviedo, con la tesis "Análisis gnoseológico del materialismo cultural de Marvin Harris", que le dirigió Gustavo Bueno. David Alvargonzález obtuvo en 1988 el Premio extraordinario de doctorado (una parte de esa tesis fue publicada en la editorial de la UNED en el año 1989 con el título "Ciencia y materialismo cultural").
Desde 1991 es profesor titular de la Universidad de Oviedo en el Departamento de Filosofía y profesor tutor del Centro Asociado de Asturias de la UNED desde 1984. Su actividad docente se viene centrando en las disciplinas de «Filosofía de la religión», «Historia de la ciencia» y «Filosofía de las ciencias humanas».
Es autor del libro "La clonación, la anticoncepción y el aborto" (2009).
Fotografías: H. DEL RÍO
sábado, 9 de mayo de 2015
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